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Consejos para detectar a un cliente difícil ANTES de firmar un contrato

7 abril, 2011

¿Alguna vez os ha pasado, que firmais un contrato con un cliente y por varios motivos os dais cuenta que nunca deberíais haber firmado ese contrato?

En Fixalo siempre intentamos que haya la mejor comunicación entre clientes y proveedores aunque siempre hay clientes que pueden convertirse en una pesadilla por muchos motivos: porque no respetan tu trabajo, porque discuten cada uno de los pasos que das en el proyecto, porque te persiguen todo el tiempo, porque no colaboran, porque no hacen más que generarte problemas y, sobre todo, porque se niegan a pagar.

La clave está en detectar a este tipo de clientes desde el principio -si puede ser desde la primera reunión- porque una vez que te hayas embarcado en el proyecto todo se pone más complicado.

Signos negativos fáciles de detectar

Permanece muy atento si el cliente hace cualquiera de estas cosas:

– Discute o intenta cambiar las condiciones del contrato.

– Te pregunta si estarás disponible los fines de semana, por si se produce alguna emergencia.

– Te explica que los últimos cinco ó seis profesionales que contrató no estaban a la altura, y habla mal de ellos.

– Necesita el proyecto “para ayer”, y quiere empezar cuanto antes, pero no está seguro de lo que quiere.

– Tarda varios días, o incluso una semana, en responder a los correos electrónicos que le envías.

– Dice que no tiene mucho dinero ahora, pero que este proyecto es una oportunidad para “aterrizar” en la empresa, y que luego vendrán muchos otros de mayor presupuesto.

– No quiere firmar ningún contrato.

– Se niega a pagar una parte por adelantado.

Si has detectado alguno -o varios- de estos síntomas, deberías plantearte la posibilidad de renunciar a ese cliente, porque puede generarte muchos inconvenientes y prácticamente ningún beneficio.

¿Merece la pena realizar este proyecto?

En determinadas circunstancias, incluso un proyecto difícil puede merecer la pena. Estas son algunas de las preguntas que puedes hacerte para decidir si te conviene seguir adelante o no:

– ¿Realizar ese proyecto hará que mejore tu experiencia profesional y tu portfolio de manera significativa, bien porque se trata de un gran cliente, o porque se realiza utilizando una tecnología nueva?

– ¿El proyecto es creativo, divertido, interesante, o tiene que ver con alguna área de de conocimiento en la que quieres sumergirte?

– ¿Van a pagarte tu tarifa más alta, y en las condiciones que tú has fijado?

– Si ya trabajaste con ese cliente, ¿te pagó a tiempo en las anteriores ocasiones?

– ¿Es una posible fuente de trabajo (por ejemplo, es una agencia, o alguien con buenos contactos que puede proporcionarte otros proyectos en el futuro)?

– ¿Darán una buena opinión sobre tu trabajo y te recomendarán a otros clientes potenciales?

– ¿Tienes alguna buena referencia -fiable- sobre el cliente?

– ¿El proyecto es para una “buena causa”, o para una organización a la que quieres prestar tu apoyo?

Analiza los pros y los contras, busca un equilibrio entre tus intereses personales y profesionales, y decide asumiendo las consecuencias.

Gestionar a un cliente complicado

Si, a pesar de todos los inconvenientes, has decidido seguir adelante con el proyecto, hay algunas cosas sencillas que puedes hacer para gestionar a un cliente complicado.

– Pide al cliente que firme un contrato. Detalla el trabajo que vas a realizar y lo que el cliente tiene que proporcionarte.

– Explica al cliente de manera clara cómo vas a gestionar las nuevas tareas que éste solicite a medida que avanza el proyecto, es decir, aquellas tareas que no están contempladas en el alcance inicial: las vas a rechazar, las vas a cobrar, van a impactar en el plazo de entrega, etc.

– Explicita los términos de pago en el contrato con exactitud: fija un plazo límite para el pago final, cuando el proyecto está concluido. Incluso puedes considerar la posibilidad de introducir una penalización por el retraso.

– Detalla, también, quién es el propietario del material que produzcas como resultado de tu trabajo, y en qué condiciones. Así evitarás problemas.

– Crea una hoja de ruta, con las fechas de los diferentes entregables y las fechas de los pagos, para que puedas mantener el proyecto bajo control.

– Facilita al cliente tus horarios de trabajo habituales -especialmente si os encontráis en diferentes franjas horarias- para que sepa cuándo estás operativo, y no abuse de tu tiempo.

– Si solo aceptas peticiones de trabajo por escrito -las palabras se las lleva el viento- recoge esta exigencia en el contrato

– Solicita un pago por adelantado antes de comenzar el trabajo. De esta forma, el cliente se sentirá mucho más involucrado con el desarrollo del proyecto.

Recuerda siempre que si realizas un análisis sereno y objetivo de las ventajas e inconvenientes de aceptar cada proyecto, puedes ahorrarte un montón de horas de trabajo inútil, y un montón de dolores de cabeza.

Fuente: How to Spot Difficult Clients BEFORE Signing a Contract

Errores comunes de autónomos: algunos consejos para trabajar mejor

29 noviembre, 2010

Empezar a trabajar como autónomo tiene sus ventajas e inconvenientes. Por un lado la tan deseada “libertad profesional” y las ganas de gestionar tu propia actividad. Por otro lado, la inseguridad económica (por lo menos inicialmente), las dificultades administrativas y organizativas (como hacer bien las facturas?, que tipo de contratos tengo que utilizar?, en cuantos proyectos puedo trabajar contemporáneamente? Etc.)

En realidad, a parte de las dificultades iniciales, ser autónomo ofrece más oportunidades que inconvenientes, siempre y cuando sepamos reaccionar debidamente a los obstáculos y problemas que se van presentando, y evitemos así los errores típicos del que trabaja en plena libertad.

Pero de que errores estamos hablando? Aquí los tenéis:

Tomarse el trabajo “a la ligera”

El paso de dependiente a trabajador por cuenta ajena es siempre muy entusiasmante y el primer error que podemos hacer, incluso inconscientemente, es tomarse el trabajo a lo cómodo: “ya no hay que despertarse a las siete, finalmente una buena pausa para comer, o tal vez un descanso después de la comida”. Todo esto nos conduce a acumular trabajo y al final no cumplir plazos.

Ser autónomo no quiere decir no tener jefe, sino ser tu propio jefe. Mi consejo es que desde el principio te pongas reglas y horarios que hay que respetar. Es indispensable que elimines las distracciones: skype, redes sociales, correo electrónico. También debes comprar una agenda donde puedas organizar tu día y gestionar tus prioridades. Y finalmente deja para el final las tareas más fáciles.

No concederse tiempo:

No merece la pena destrozarse a uno mismo con horas y horas de trabajo. A veces hay que tomarse un descanso, un café o ver la televisión 20 minutos para relajarse y tranquilizarse.

Aceptar todos los trabajos que se nos ofrecen:

Muchas veces me llama la atención la cantidad de autónomos que se quejan de la cantidad de trabajo que tienen y que para ellos no existe el sábado o el domingo.

Todo esto puede ser cierto pero en realidad nadie te obliga a aceptar todo tipo de ofertas de trabajo. Eres tú el que las valora (x horas de trabajo, x ingresos), y por lo tanto debes saber si aceptar un trabajo o no. Si aceptas demasiados trabajos es posible que tus clientes no estén satisfechos.

En resumen, es mejor dos clientes satisfechos que diez insatisfechos no?

Dejar de estudiar y mejorar


Mucho trabajo y poco tiempo, la peor mezcla para un autónomo o freelancer.

La tecnología va adelante, las tendencias cambian, se publican nuevos libros y nuevos modos de hacer (casi siempre mejor) tu trabajo. Cualquiera que no esté al día de los últimos avances, está perdido.

Por lo tanto es importante que dediques tiempo solo para ti y formarte en tus competencias.

Conclusión

En este articulo Fixalo quiere daros algunos consejos para la correcta gestión de tu actividad, sobre todo si acabas de empezar o si estás pensando en dejar tu trabajo por cuenta ajena. Si te encuentras en alguno de estos errores, se sincero contigo mismo e intenta luchar contra ese error. Conoces alguno más? Te ves identificado en estos errores?

Afrontando tiempos difíciles: Consejos prácticos

18 noviembre, 2010

Los autónomos y pymes están sujetos a númerosos altibajos en su actividad, siempre hay épocas durante las que todo marcha fenomenal y otras en las que encontrar nuevos clientes es muy complicado por eso Fixalo quiere ayudar a todos los profesionales a encontrar nuevos clientes en internet.

Está claro es que no es fácil saber la situación en la que nos encontraremos todos en unos meses pero esto es una carrera de fondo y nuestra actividad profesional depende de nuestra capacidad para superar tiempos difíciles.

Desde este blog os preguntamos si vosotros ¿creéis que estamos preparados para afrontar los momentos complicados que surgirán en el futuro?

Aquí os listamos algunas prácticas que seguramente puedan colaborar para afrontar la crisis:

1. Nunca dejes de buscar clientes: Hay que sacarle tiempo al tiempo para tratar bien a tus clientes actuales y así mantenerlos para futuros encargos y trabajos. No es fácil pero hay que coger el teléfono y hacer llamadas para captar nuevos clientes. En Fixalo.es ponemos a tu disposición una plataforma simple y gratuita para encuentres a nuevos clientes y aumentes tu actividad. Además es válida para cualquier servicio.

2. Aprovecha el parón para seguir creciendo: No dejes que los parones de trabajo se conviertan en un drama. Con un poco de creatividad y fuerza de voluntad puedes transformar los “tiempos muertos” en un gran impulso para tu actividad  profesional.

3.Ordena tus facturas y actualiza toda la documentación: Adelanta todo lo que puedas con el trabajo administrativo. Suele resultar odioso, es verdad, pero si pones al día tus facturas, contratos, documentación, etc. más adelante, cuando lleguen proyectos, podrás concentrarte al 100% en tu trabajo.

4. Repasa tus objetivos: Aprovecha este momento de calma para recordar/revisar cuáles son tus objetivos a corto y largo plazo: ¿Dónde te gustaría estar dentro de uno a cinco años? ¿Qué es lo que quieres conseguir con tu trabajo? ¿Dónde crees que posicionarás tus productos o servicios en unos años?

5. Descansa y coge fuerzas: Aprovecha porque dentro de poco las necesitarás para estar de nuevo al 100%.